No se recomienda el uso rutinario de antibióticos para el tratamiento de la diverticulitis aguda no complicada.
Choosing Wisely ® : Things we do for no reason (Choosing Wisely ® THINGS WE DO FOR NO REASON)
La diverticulitis es una de las principales causas de hospitalización en Estados Unidos, con más de 400,000 visitas a urgencias y 200,000 ingresos hospitalarios anuales, generando un costo estimado de 3.2 mil millones de dólares. Tradicionalmente, se ha considerado una enfermedad infecciosa, lo que llevó al uso sistemático de antibióticos para prevenir complicaciones y reducir la recurrencia. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que la mayoría de los casos de diverticulitis aguda no complicada pueden manejarse sin antibióticos sin un aumento en las tasas de complicaciones o recurrencias.
La evidencia más sólida proviene de los ensayos clínicos aleatorizados AVOD y DIABOLO, los cuales compararon el tratamiento con antibióticos frente a la observación en pacientes con diverticulitis no complicada confirmada por tomografía computarizada. En el estudio AVOD, 627 pacientes hospitalizados fueron asignados a recibir antibióticos o solo manejo de soporte, sin diferencias en las tasas de complicaciones como perforaciones o formación de abscesos, necesidad de cirugía, duración de la hospitalización o recurrencia a un año. En el ensayo DIABOLO, 528 pacientes fueron manejados con o sin antibióticos y no se encontraron diferencias significativas en las tasas de complicaciones, recurrencias o recuperación, aunque los pacientes tratados sin antibióticos fueron dados de alta un día antes en promedio.
Un metaanálisis de estos dos ensayos clínicos mostró una diferencia absoluta no significativa en la progresión a diverticulitis complicada a favor del grupo tratado con antibióticos (-1.9%, p=0.079), así como una ligera reducción en la necesidad de resección sigmoidea (-2.5%, p=0.214). Sin embargo, estos resultados no alcanzaron significación estadística y la evidencia sugiere que el uso rutinario de antibióticos en estos casos no proporciona un beneficio clínico claro. Además, el tratamiento antibiótico conlleva riesgos adicionales, como efectos adversos gastrointestinales, resistencia bacteriana e infecciones por Clostridioides difficile, con una tasa de complicaciones relacionadas con antibióticos del 8.3%.
Diversas guías clínicas han actualizado sus recomendaciones basándose en esta evidencia. En 2021, la Asociación Americana de Gastroenterología (AGA) recomendó el uso selectivo de antibióticos en pacientes con diverticulitis aguda no complicada en lugar de su prescripción rutinaria. Otras organizaciones, como el Colegio Americano de Médicos (ACP) y la Sociedad de Cirujanos de Colon y Recto de EE.UU. (ASCRS), han emitido recomendaciones similares. Sin embargo, estudios observacionales han demostrado que el uso de antibióticos sigue siendo la norma en muchos hospitales. En un estudio británico, el 98% de los pacientes hospitalizados y el 94% de los pacientes ambulatorios con diverticulitis aguda no complicada recibieron antibióticos. En una encuesta canadiense, el 31% de los médicos no estaba al tanto de las nuevas guías y el 66% admitió que rara vez o nunca dejaban de prescribir antibióticos para estos casos.
Si bien la mayoría de los pacientes con diverticulitis aguda no complicada pueden manejarse sin antibióticos, existen circunstancias en las que su uso puede ser apropiado. Pacientes con signos de enfermedad grave, como fiebre persistente, síntomas refractarios por más de cinco días, elevación significativa de los marcadores inflamatorios (PCR >140 mg/L, leucocitosis >15,000/mm³) o inmunosupresión, pueden beneficiarse de la terapia antibiótica. En estos casos, la decisión debe basarse en una evaluación individualizada del riesgo y la gravedad del cuadro clínico.
El manejo sin antibióticos de la diverticulitis aguda no complicada ha demostrado ser seguro, reducir costos y evitar efectos adversos innecesarios. Múltiples estudios han sugerido que un enfoque ambulatorio con tratamiento de soporte y seguimiento estrecho puede lograr tasas de complicaciones tan bajas como el 2.6%, con ahorros de entre $928 y $1627 por paciente. Para la mayoría de los pacientes, la terapia antibiótica no aporta un beneficio significativo y su prescripción debe limitarse a casos de alto riesgo.
Idioma:
Español
Especialidad:
Cirugía general, Digestología / Gastroenterología
Año Publicación:
2024
Tipo de Intervención:
Farmacológica (no antineoplásicos)
Tipo de Recomendación:
Bajo valor
Fuente:
Enlace a la recomendación en la página web de la iniciativa.