Recomendación


No se recomienda realizar pruebas de glucosa de manera rutinaria en neonatos sin factores de riesgo solo por presentar movimientos de "jitteriness"


Choosing Wisely ® : Things we do for no reason    (CHOOSING WISELY®: THINGS WE DO FOR NO REASON™)


Durante la vida intrauterina, el feto mantiene niveles estables de glucosa a través del aporte placentario. Tras el nacimiento, se produce una disminución fisiológica de la glucosa hasta alcanzar un nadir de 25-30 mg/dL en las primeras horas, seguido de un aumento progresivo en las siguientes 48-72 horas. La hipoglucemia neonatal se define de manera variable según las guías pediátricas, con la Academia Americana de Pediatría (AAP) estableciendo umbrales de 40-45 mg/dL según la edad postnatal. La AAP recomienda el cribado de hipoglucemia en neonatos con factores de riesgo conocidos, como prematuridad, peso fuera del rango normal para la edad gestacional o hijos de madres diabéticas. Razones para realizar pruebas de glucosa en neonatos con jitteriness La hipoglucemia neonatal es una condición prevalente, afectando entre el 2% y 3% de los neonatos a término. Aproximadamente el 10% de los casos requiere manejo intensivo, con costos sanitarios considerables. Existe preocupación por los posibles efectos neurocognitivos de la hipoglucemia grave, incluyendo alteraciones en la sustancia blanca cerebral observadas en resonancia magnética en algunos estudios. Además, en adultos se ha documentado que los temblores pueden ser un síntoma de hipoglucemia, lo que lleva a algunos clínicos a extrapolar esta asociación a los neonatos. Las guías y materiales educativos comúnmente mencionan el jitteriness como uno de los signos más frecuentes de hipoglucemia neonatal. Dado que las pruebas de glucosa capilar son accesibles y de bajo costo, los hospitalistas pueden considerar que su uso sistemático en neonatos con jitteriness es una intervención simple con beneficios potenciales. El jitteriness es un hallazgo común en neonatos sanos. En un estudio de 1978 con 511 recién nacidos a término, el 32% presentaba jitteriness sin evidencia de alteraciones metabólicas. Otro estudio en 1975 evaluó 30 neonatos con jitteriness severo y no encontró relación con hipoglucemia u otras anomalías metabólicas. Estudios recientes han confirmado que la mayoría de los neonatos con jitteriness presentan niveles de glucosa normales. Un estudio de 1989 reportó que solo 5 de 102 neonatos jittery tenían hipoglucemia, con una media de glucosa de 12.8 mg/dL, pero estos casos no excluyeron a neonatos grandes para la edad gestacional ni otros diagnósticos diferenciales. En otro estudio de 2002, de 800 mediciones de glucosa en 200 neonatos sanos, 112 muestras mostraron niveles bajos de glucosa (≤40 mg/dL en las primeras 24 horas o ≤45 mg/dL después), sin que los neonatos mostraran signos de jitteriness. Además, no hay evidencia que sugiera que los neonatos hipoglucémicos presenten jitteriness con mayor frecuencia que los normoglucémicos. Un estudio de 2022 con 145 neonatos en riesgo y sin riesgo de hipoglucemia encontró que el jitteriness no fue un predictor confiable de hipoglucemia. Solo la taquipnea mostró una asociación significativa con niveles bajos de glucosa.


Idioma:

Español

Especialidad:

Pediatria y cirugía pediátrica

Año Publicación:

2024

Tipo de Intervención:

Diagnóstica (Laboratorio)

Tipo de Recomendación:

Bajo valor

Fuente:

Enlace a la recomendación en la página web de la iniciativa.