Se recomienda que los profesionales clínicos proporcionen o deriven a niños y adolescentes de 6 años o más con un IMC alto a intervenciones conductuales integrales e intensivas.
U.S. Preventive Services Task Force A and B recommendations (USPSTF)
Se han realizado 50 ensayos clínicos aleatorizados (N=8798) para evaluar la efectividad de las intervenciones conductuales en niños y adolescentes con sobrepeso y obesidad. La mayoría de estos estudios se realizaron en EE.UU., Europa, Canadá y Australia, con poblaciones diversas en los ensayos de EE.UU. (52.4% blancos, 20.5% afroamericanos y 25% hispanos/latinos). Los estudios incluyeron niños de 2 a 19 años, con un índice de masa corporal (IMC) promedio en el percentil 93.
Los estudios mostraron mejoras en la calidad de vida tras 6 a 12 meses de intervención, especialmente en programas con más de 26 horas de contacto, con una diferencia media de cambio de 3.8 puntos en las escalas de calidad de vida (escala 0-100). No hubo evidencia de beneficios a largo plazo en la salud general.
Las intervenciones conductuales redujeron el IMC en −0.7 puntos en promedio, con mayores efectos en programas intensivos (reducción de hasta −1.4 puntos de IMC y 2.6 kg de peso en promedio). También se observaron mejoras en factores cardiometabólicos, como la presión arterial sistólica (−3.6 mm Hg) y diastólica (−3.0 mm Hg) y la glucosa plasmática en ayunas (−1.9 mg/dL) en estudios con intervenciones de alta intensidad.
Las estrategias más efectivas incluyeron sesiones supervisadas de actividad física, educación sobre alimentación saludable y técnicas de cambio de comportamiento, como el monitoreo de la dieta y la actividad física. Sin embargo, hay evidencia limitada sobre la efectividad en niños menores de 6 años.
Ocho ensayos clínicos evaluaron la farmacoterapia en adolescentes con obesidad, incluyendo liraglutida, semaglutida, orlistat y fentermina/topiramato. La evidencia para cada medicamento es limitada, con solo un ensayo de al menos 12 meses de duración por medicamento.
Semaglutida fue el único medicamento asociado con mejoras en la calidad de vida (+5.3 puntos en la escala de 0-100). Todos los medicamentos mostraron reducciones en el IMC, siendo semaglutida el más efectivo (−6.0 puntos de IMC en 16 meses), seguido de fentermina/topiramato (−3.7 a −5.4 puntos en 13 meses), liraglutida (−1.6 puntos en 13 meses) y orlistat (−0.9 puntos en 12 meses). Sin embargo, los efectos desaparecen tras la suspensión del tratamiento.
En cuanto a factores cardiometabólicos, solo fentermina/topiramato redujo la presión arterial sistólica (−4.0 mm Hg), y semaglutida mejoró el colesterol LDL (−7.1%). No hubo mejoras en la glucosa plasmática con ningún medicamento.
Las intervenciones conductuales no aumentaron el riesgo de eventos adversos ni afectaron la autoestima o la satisfacción corporal.
Por otro lado, más del 60% de los pacientes tratados con liraglutida, semaglutida u orlistat experimentaron efectos gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarrea, cálculos biliares). La fentermina/topiramato estuvo asociada con efectos musculoesqueléticos y psiquiátricos en dosis altas (8.8% de los casos). No se han reportado efectos adversos graves a largo plazo.
Idioma:
Español
Especialidad:
Ginecología , Oncología médica
Año Publicación:
2024
Tipo de Intervención:
Diagnóstica (Imágenes)
Tipo de Recomendación:
Alto valor
Fuente:
Enlace a la recomendación en la página web de la iniciativa.